January 25, 2010

Un año de pelotudeces: part deux

Después de repasar mis status de la segunda mitad del 2009, me quedó grabado algo: me gusta mucho Brooklyn. Me gusta mucho el lugar donde vivo. No lo vas a ver acá (no era necesario, tampoco), pero de diferentes maneras lo repetí una y otra vez. Y me hizo pensar que en un par de días, cuando emprenda la vuelta a Nueva York después de un mes y medio, me voy a sentir contento de volver a casa. Incluso hasta me dan un poquito de ganas de irme ya, quizás porque nunca sé bien qué hacer con mis últimos días en Buenos Aires. Ojo, no va a ser lo mismo: voy a estar sin trabajo y, por tanto, sin un mango. Aún así, la espantosa idea de enfrentarme a sobrevivir de esa manera en el monstruo neoyorquino me resulta atractiva. Acá van el resto de un montón de frases que dicen todo y nada. La última de todas es, creo, la que más me llama la atención.

JULIO

  • En mi heladera hay un alfajor de maicena al que vuelvo cada cinco minutos para pegarle un mordisco y luego retirarme convencido de que es el último que le doy.
  • En mi heladera había un alfajor de maicena al que volvía cada cinco minutos para pegarle un mordisco y luego retirarme convencido de que era el último que le daba.
  • La vida es un copy-paste.
  • I like dogs better than babies.
  • Define “freedom”
  • un amigo dice de un par de minas que están acá: “Son como Paris Hilton y la hermana, pero boludas”. Imagináte eso.
  • Soy un pesimista del optimismo, un optimista del pesimismo.
  • A la extensa lista de boludeces que he hecho en mi vida, sumo la marca en la nariz que me quedó de ayer, cuando me revolearon un frisbee que no supe detener justo antes de que se estrelle contra mi cara.
  • Lo que me entretiene de envejecer es ver como mis convicciones se van yendo al carajo.
  • Hay gente de la que no sé por qué soy amigo. Esto es real.
  • Lo he comprobado: un status exitoso no es el que exprese algo con elocuencia, sino aquel que contenga la palabra “pene” o derivadas.
  • Worse than farting under the sheets is burping into your shirt. Try it.
  • My name is Carlos.
  • We know about The Warriors, they’re a heavy outfit.
  • a bar, a beer, a free pizza, “Chinese Rock” on the stereo, and me.
  • “Una novia sin tetas, más que novia es un amigo”. Esa me parece una declaración tremendísima.
  • un Tavo borracho aceptó un montón de friend requests míos que nada que ver. Sorry, pero no somos amigos.
  • En Nueva York aumenté 10 libras.
  • Creo que soy la única persona en el mundo que trabaja desde su casa y llega tarde al trabajo.
  • ¿Las segundas partes nunca son mejores que las primeras?
  • Call failed. Call failed. Message could not be sent. Call failed. Voicemail cannot be accessed. Call failed. Fuck you, AT&T.
  • all you need is a good beat.
  • I pronounce Bed-Stuy “Bed-Stewie.” I think it’s better anyway.
  • Aaah the sour taste of my own medicine.
  • Hambre. A dos cuadras, cuatro milanesas de pollo, puré para dos y dos porciones de tortilla de papa tamaño porción de pizza, todo para llevar. 20 mangos. Creo que amo este barrio.
  • Cuando un rabino de Nueva York vende en el mercado negro y por 160.000 dólares un riñón por el que pagó 10.000, por ejemplo, a mí me suena el teléfono a las 6 y pico de la mañana y me paso todo el viernes cagado de sueño.
  • hoy hago mucho pis.
  • 93 grados. Chinatown. Auto. Una cuadra cada 20 minutos.
  • “¿Era linda?”. “No, estaba linda porque era muy puta”.
  • Si lo mejor que te pasó en todo el día fue acostarte en la cama (como a mí), entonces tuviste un día bastante mediocre. Paradójicamente, seguramente nunca me voy a olvidar de este sábado para el olvido que tuve.
  • El bienestar y la felicidad no producen buena literatura. ¿O sí?
  • Mi zona más conflictiva es la Franja de Grasa.
  • ¿Cómo puede una axila generar semejante aroma?
  • Me acabo de poner una camiseta que me compré en 1998 (me queda igual). ¿Cómo puede ser que conserve una remera cualunque durante 11 años?
  • ¿Alguien me puede explicar la diferencia entre lobbista y coimero?
  • flying coach = the suck.
  • bifidus regularis
  • Las expectativas, ¿para qué sirven?
  • Gah! I am the Che Guevara of poop.


AGOSTO

  • Used. Abused. Amused.
  • Mi mamá acaba de usar la palabra soplamocos.
  • En la tele, una película con un Arturo Bonín de bigote muy ancho y oscuro, revolcándose sobre un colchón en sus calzoncillos blancos. ¿Por qué?
  • Nunca le creas a quien te diga: “¡Me encantan tus status!”.
  • Mi mamá me acaba de llamar “huevón desatinado”.
  • Digo que es sumamente injusto que Shakira pueda darse el lujo de hacer un video vestida de putarraca, poniendo cara de putarraca y moviéndose como la mejor de las putarracas y que nadie diga: ¡Pero qué putarraca!  (Esto es sólo un fragmento, pero así como está sirve).
  • “My life was a nightmare but it felt just like a dream.”
  • Al día de hoy me siguen llegando mensajes de algún que otro lector centroamericano que me pregunta cuándo voy a volver a dirigir Maxim. No sé si ponerme contento o triste.
  • Cuando es domingo a las 2 de la tarde y seguís en la cama y cae tu viejo a traerte un vaso de leche con chocolate y galletitas, ahí te das cuenta de que es hora de que te vayas a tu casa.
  • Sospecho que a gran parte de este país no se le para bien el pito.
  • You want to poop and pee at the same time. What do you do?
  • De repente me acordé del árbitro Abel Gnecco, en quien no pensaba desde 1988, más o menos.
  • Si escucho a mi madre llamarme a gritos desde la otra punta de la casa una vez más, creo que voy a empezar a gritar, repartir piñas para todos lados, llorar, tirarme al piso y empezar a chuparme el dedo, en ese orden.
  • I am convinced that the death of Michael Jackson has cast a black cloud over all of us.
  • It just dawned on me that when people call each other “mami”, and “papi” or “daddy”, or “baby” during sex, that’s REALLY fucked up.
  • No muy seguido, pero de vez en cuando me pasa que miro a mi alrededor, a las cosas que tengo y las que no, a las cosas hago y las que no, a las cosas a las que les presto atención y las que no, a la gente con la que me junto y la gente con la que no, y me digo: “Estoy haciendo cualquiera”.
  • Robbie Wa. Jose El Rey. Juan To Dance. Park Slope. Mini burgers. Liiiife.
  • voy al baño a hacer lo segundo.
  • from expectation to anticipation to elation to deception to realization to abomination.
  • is glad to see that most of the people attending the McCain townhall meeting right now are white old bastards who will be dead sooner than later.
  • ¿Podemos decir que las minas más lindas son las que no se dan cuenta de todo lo lindas que realmente son? Sí, podemos.
  • Salís con una mina que está re buena y te encanta, pero un día, contemplándola, te das cuenta de que se parece a Claudio Paul Caniggia. ¿Qué hacés?
  • My favorite word in the morning: Snooze.
  • “The only book I read is facebook”
  • Creo que toda esta movida hipster ha sido la salvación de un montón de chicas feas que en otros círculos sociales hubieran tenido una vida sexual mucho menos activa. ¿Puede ser?
  • Oysters are like eating mucus. I don’t get it.
  • Beyonce is definitely hotter in person. Which means I wish she would’ve tripped and fallen ass first on my face.
  • Mi próximo proyecto es empezar una banda de música de fondo.


SEPTIEMBRE

  • Twix commercials are fucking retarded.
  • Un aviso dentro de mi gmail me ofrece un pasaje Miami-Tegucigalpa por 330 euros, y me advierte: “Plazas limitadas!”.
  • ¿Qué guarda uno cuando guarda cosas?
  • The best tacos in Williamsburg are at Union Pool. I don’t give a fuck what anybody says.
  • Subir a un avión con gases. Eso.
  • And this is the part where I say: Ah. Ha.
  • Soy argentino y de River. Que es como ser de Liechtenstein, o ni siquiera.
  • En mi lista de amigos tengo muchas chicas lindas que se juntan con douchebags. Me pone un poco mal, la verdad.
  • garcos que deben ser echados como funcionarios públicos o gerentes de empresas.
  • “You’d love to work in the health care industry, but you can’t afford to spend 4 years in college. Well now you don’t have to!” What a nice commercial.
  • Me encantaría ser amamantado por Maria Grazia Cucinotta. Un Rótulo amamantado por su loba Luperca italiana para después ir y fundar Roma, o una sociedad de fomento en Barracas, da lo mismo. El caso es que ella me amamante.
  • Si algún día tengo un hijo, le voy a pegar.
  • Me odio por lo que estoy a punto de escribir, pero: ¡Qué rica es la Coca-Cola, la puta madre!
  • limpieza digital de fosas nasales.
  • El español traducido del inglés que se maneja en Estados Unidos me está llenando las bolas. “Obtén tu auto por tan bajo como 100 dólares al mes”. Hijos de mil putas.
  • i’m user friendly
  • Estaban tocando los Yeah Yeah Yeahs enfrente de mi trabajo, lo cual explicaba la presencia de hipsters desplazados en pleno Midtown, como pingüinos en el Amazonas. Un poco más y les tiro un pedazo de pan, pobrecetos.
  • I should open a fat storage in my belly area.
  • Yo creo que si sigo buscando y buscando y escarbando y escarbando, en algún momento voy a encontrar en facebook a los bebés que pusieron al lado mío en el hospital cuando nacimos, o incluso a uno que otro esperma que haya perdido la carrera contra el que terminó haciéndome a mí. Realmente no lo descarto.
  • Me he dado cuenta de algo terrible: tanto el frío como el calor me rompen las pelotas.
  • Todos somos medios bolas tristes en algo, sí.
  • “San Cayetano es el patrono del trabajo y San Expedito… te ayuda cuando tenés algún bardo”
  • Una vez, mientras hablábamos del ambiente profesional en el que nos desempeñábamos, un colega me dijo: “Hay que tirarse un pedo, che, hay que tirarse un pedo”. Amén.
  • La frase que me tocó editar (léase borrar), que me alegró y me arruinó el día: “El español José Luis Perales te trae un espectáculo lleno de ternura que será una caricia para tus oídos”.


OCTUBRE

  • Hola. Me chupa un huevo tu evento. No me lo mandes más al inbox. Gracias.
  • No sé bien por qué, pero si abro una bolsa de pochoclo con una tijera, disfruto más el pochoclo.
  • just ran out of toilet paper, right at the worst moment to run out of toilet paper.
  • Paper towels and toiler paper. Sometimes there is no difference.
  • La decisión más acertada de mi adolescencia, lejos: escuchar hardcore.
  • ¿Alguien me puede explicar la diferencia entre Araceli Arámbula y Ninel Conde?
  • U2 is the new Dave Matthews Band.
  • ¿Nobel de la Paz? No era pa’ tanto, che.
  • Dear facebook: You need a ‘Dislike’ button.
  • “This is New York. You don’t find love here.”
  • Le pronostico la próxima alegría de River: campeón de la B Nacional.
  • Me gusta que la gente elija, incluso cuando esa decisión pueda no favorecerme.
  • Qué poco me duran las golosinas, la puta madre.
  • Todo pierde su brillo. eeeh.
  • Empecemos la semana con un poco de Ipecac literario: “De vez en mes te haces artista, dejando un cuadro impresionista debajo del edredón. De vez en mes con tu acuarela, pintas jirones de ciruelas que van a dar hasta el colchón”.
  • A pesar de todo, creo que al final de cuentas sí sé lo que quiero.
  • Un montón de hombres llorando en un recital de Arjona. Quién pudiera haber sido testigo de semejante cuadro.
  • Acabo de verlo y sí: a los 32, soy de esos boludos que tocan la batería en el aire sentados en su escritorio mientras escuchan a alguna de las mismas bandas que escuchan desde hace 15 o 20 años.
  • A veces sospecho que algunas personas tienen órdenes explícitas de no dirigirme la palabra.
  • ¿Cuánto, pero cuánto se pedorriza una película de Hollywood al ser doblada al español? Lo mismo pasa con un montón de publicaciones. Aha.
  • Fuck my computer for not being able to read and/or burn Minor Threat’s complete discography. For real :-(
  • La vida es un constante desafío a la cordura.
  • ¿Ser editor de Maxim es como ser un superhéroe? No.


NOVIEMBRE

  • La esperanza es lo primero que debería perderse. A veces pienso eso.
  • Mi guilty pleasure es el rock viejita.
  • the lives of single women, so much more exciting than the lives of single men.
  • Las cosas de la vida se dividen en dos categorías básicas: las que sirven y las que no.
  • Soy un renaissance man con avitaminosis, pero un renaissance man al fin.
  • yo me entiendo, a veces.
  • Editores que no editan.
  • “La vida nuevamente me pone en jaque”.
  • En algo están de acuerdo las dos o tres personas que más me conocen: tengo un carácter de mierda.
  • Estoy en el aeromuerto. No hay nadie.
  • El hambre y la hueva, una combinación dificilísima.
  • Person #1: what are you doing tonight? Person #2: I don’t know I kinda just wanna go home, I’m playing this tournament… Person #1: tournament? What tournament? Person #2 on the xbox. It’s like the whole Spanish League, like 38 games and… Person #1: you are such a loser.
  • I am finding it increasingly difficult to tell the difference between interesting and boring.
  • Hey listen, I didn’t tell you to put it in your mouth.
  • 4:50 de la tarde. Es de noche.


DICIEMBRE

  • OK, so far on Afghanistan, Obama sounds like Bush.
  • Don’t ask me what’s next. I never know what’s next.
  • Mi Facebook es como un túnel de la muerte por el que veo pasar mi vida.
  • Happy anniversary, New York, and thanks for a year full of unexpected awesomeness. I love you.
  • Goodbye Microsoft.
  • Hello 33
  • Lo bueno de no saber qué mierda va a hacer uno es que uno puede hacer cualquier mierda.
  • Qué bueno que está llegar a casa y sacarse los lompa.
  • No he hecho nada en todo el día más que dormir, sonarme los mocos y leer a Bukowski.
  • Ya sé lo que quiero hacer el resto de mi vida: rascarme.
  • holidays in gargajolandia.
  • El corte de pelo de Mónica Gutiérrez me desconcierta.
  • Paso los canales. Crónica dice “Recital de Osvaldo Laport”. ¿Cómo recital?
  • Soy la suma de un montón de referencias ochentosas, rulos, mocos y rocanrol.
  • Me estaba morfando el helado cuando escucho a un médico en la tele decir que Sandro está bien y “fue de cuerpo… porque le costaba ir de cuerpo”. País de mierda!
  • Cuando yo era chico, Paloma San Basilio tenía como 60 años. Ahora tiene 38, 39.
  • En este momento, por ejemplo, mis vacaciones consisten en mirar Crónica a las 3:09 de la mañana. No sé vivir yo.
  • Quiero tener un programa de viajes y vida nocturna, para filmar siempre el mismo episodio de gente imbécil y linda diciendo “¡esta fiesta es genial!”, “¡la gente aquí es encantadora!”, “increíble, esto es… es… ¡increíble!”, pero cada vez en un lugar distinto.
  • Al final nadie es tan lind@.
  • Me gusta volver y seguir sintiéndome porteño.
  • I clearly only wake up early by accident.
  • La televisión argentina, más que la caja boba, es la caja hija de remil putas.
  • Hoy alcancé un nuevo nivel de asquerosidad. Si querés saber cómo y por qué, mensajeáme. Feliz Navidad.
  • “They’re all bad, even the good ones”
  • Mis opiniones ya no me importan ni a mí mismo.

January 20, 2010

Un año de pelotudeces: Primera parte

Estos no son todos, sino algunos de mis status updates del 2009 en facebook. ¿Cómo carajo tengo todos mis status udates del 2009? Gracias a una aplicación que me permitió verlos. Yo mismo me sorprendí y me autodesprecié un poquito al ver que eran tantos. Algunos hablan de buenos momentos que viví. Otros afirman cosas, algunas que me parecen buenísimas –como “shitty toilet paper should be banned”– y otras de las que no estoy tan seguro. También hay un montón de preguntas, casi todas boludas, aunque de alguna manera las creo (o las creí) entretenidas. Hubo uno o dos muy buenos que se escaparon porque eran muy largos y la aplicación no los reprodujo en su totalidad, lo cual es una lástima para mí y un alivio para cualquiera que se digne a leer esto de pies a cabeza. Y eso que acá están sólo los elegidos de los primeros seis meses. Los otros seis vendrán más adelante, cuando tenga suficiente tiempo y disposición para recopilarlos. No sé bien de qué me sirve este ejercicio, pero de algo me sirve. Como diría mi amigo Paco Cuevas, “ahí les va”.


ENERO

  • Qué ironía… Obama me tiene trabajando como negro! Ja.
  • lluvia y nieve a la vez = una garcha.
  • Gallardo vuelve a River… bua…
  • Los hipsters serán muy cool pero no escuchan Pantera.


FEBRERO

  • loves public transportation.
  • Dick Cheney es Darth Vader.
  • is drinking Pabst Blue Ribbon in Williamsburg. I fear for my future.
  • se pregunta sobre la relevancia del Rolodex en el siglo 21. ¿Alguien lo usa? Hace como 8 años que no recurro al mío.
  • me vendieron muchos mojitos disfrazados de tragos sofisticados… naaaaa…
  • ¿Por qué siempre hay una Biblia en cada cuarto de hotel?
  • No sé bien por qué, pero esta noche voy a ir a ver a Bunbury.
  • La gente llega tarde únicamente porque hay gente que llega temprano. Pelotudos!
  • No me cabe la gente que escribe todo un email en la línea del subject y después en el cuerpo del mensaje no pone nada. Es cualquiera eso.
  • Arjona es el Ignacio Copani guatemalteco. ¿Cómo no me di cuenta antes?
  • shitty toilet paper should be banned.
  • The president’s confident we will overcome the economic crisis. Juajuajuajuajua…
  • just paid one dollar for a beer. Fuck yeah!
  • El iPhone: un gran teléfono que como teléfono es una gran mierda.
  • Los guantes que se ponen los que te venden la comida me dan tanto o más asquito que si lo tocaran a mano pelada.
  • ¿A usted le parece que queda bien cuando la gente pone en su perfil una foto en la que es obvio que cortó a la persona que tenía al lado?
  • Siguiendo con el tema: ¿Por qué son casi siempre las mujeres las que hacen eso de cortar a gente de sus fotos de perfil?
  • Preguntas periodísticas del siglo XXI: Is it wrong to Twitter in front of the President? Guau.
  • Estoy mirando Gremio-U. de Chile por la Copa Libertadores y no me decido por quién quiero que pierda. Creo que los chilenos.
  • “Estar demasiado informado te puede enfermar”
  • How come no matter where you call agents are ALWAYS assisting other customers and you have to wait?


MARZO

  • ¿Por qué es tan pedorra la TV latina de EE.UU.? ¿Los canales subestiman al televidente, o el televidente es pedorro y mira las mierdas que ponen?
  • Soy puta y encima pongo la cama!!!
  • Dos frases que repiten constantemente los políticos y que están destruyendo a este país: “This is the greatest country in the world” y “God bless America”.
  • En el barrio en el que vivo, casi todas las chicas se parecen a la chilindrina. Me pregunto si lo saben.
  • Realmente detesto a los bancos.
  • TV en tiempos de crisis: MTV Cribs Priciest Pads Countdown.
  • pays for cel phone service that drops calls, cable that looks crappy on the tv, and fast internet service that is pretty slow.
  • Skeletor es lo más. Siempre lo será.
  • Hay que dormir más.
  • No entiendo: nadie te enseña a escribir mal. Si acaso todo lo contrario. ¿Cómo hay gente que escribe “habeces”, por ejemplo? ¿De dónde sacan una cosa así?
  • Me conecté sólo para decir: LOS RELATORES DE FÚTBOL MEXICANOS APESTAN. sorry.
  • La nueva página de facebook me tortura con todos los status de mis amigos. Gracias!
  • ¿Dios tiene sentido del humor?
  • Los pelos de Mariano Closs en estos momentos por Fox, lo MEJOR que vi en un canal de deportes en mucho tiempo!!!
  • Ya lo dije hace un rato cuando me preguntaron qué voy a hacer esta noche: Veo a River y después salimos a lamentar la derrota en algún bar.
  • Todos los países son países de mierda.
  • El que se acuesta con niños, ¿amanece mojado?
  • Hay que erradicar las trompetas de las canchas de fútbol argentinas.
  • Todo es mentira.
  • muñecos de torta indie: ¿una epidemia sin control?
  • No hay caso: los compañeros de trabajo siempre me van a decir Rótulo o algún derivado del mismo. Nunca Juan o Juan Manuel.
  • Frases gonzalescas en el metro de Nueva York: “Yo llevé a Bob Esponja en la chata en Gesell, papá!!!”.
  • Frases gonzalescas en una farmacia de Manhattan: “Forros tienen acá? Son los normales o los que vienen con la música de Pavarotti y esas cosas?”.


ABRIL

  • Gonzalo es una mezcla entre McGyver y Capusotto.
  • “Cada gol era un puñal en el corazón”… Callate Maradona!!!
  • Frases gonzalescas en la terminal de Port Authority de Manhattan: “Uy que ojazos! Esa te agarra y te hace una doble milanga, vuelta y vuelta”.
  • Frases gonzalescas en el metro de Nueva York: “Y despué, un monday es lo mismo que un liquipeiper”.
  • Un buen par de tetas le puede conseguir un trabajo a una mujer. ¿Conoce ud. algún caso?
  • La mente no miente.
  • Frases gonzalescas en Manhattan, sobre su amigo Fito, tras chequear el precio del dólar en el Clarín: “Naaaa, pero este dónde vive??? en un planeta!!???”.
  • ¿Qué trauma tienen las mujeres con la edad, que “está mal” preguntárselas?
  • soy un antiguo moderno. O un moderno antiguo. Una de las dos. O las dos.
  • No se puede ser bueno. No se puede ser malo. No se puede ser.
  • mi panza, un universo en expansión.
  • “Le debe decir lo mismo a todo el mundo”: frase que dicen las mujeres cuando les dicen que son lindas, y que piensan los hombres cuando les dicen que la tienen grande.
  • Mi vieja me vino a visitar y ni bien llegó, se quedó mirándome unos segundos y dijo: “Estás gordo, Manu”.
  • “es como si lamieras un helado, pero de culo”.
  • ¿Cómo se hace para distinguir si una persona está loca o es boluda o quizás medio soreta?
  • Se busca mujer entrada en años, millonaria, para que mantenga y se ocupe de las necesidades económicas de un hombre de 32 años muy bien conservado, buen conversador y bastante bien dotado. Deje sus datos aquí.
  • ¡Amigos son los huevos y se pegan!
  • ¿Es lo que quiere uno o lo que quiere la vida?
  • A ver, repasemos: “Estaba supuesto a salir hoy”; “estaba supuesto a llamarme a las 5″ no es buen español. Es español pedorro made in USA. Eliminar.
  • Gonzalo en Brooklyn: “A mí me gusta hablar inglés pero a mi manera, no estar todo el tiempo ‘eh Richard’ o ‘dudu on the plane’, ¿entendé?”.
  • La mejor revista para hombres del mundo es el catálogo de Victoria’s Secret.
  • ¿Cómo era la vida sin facebook? ¡Qué loser que soy!
  • muchos status updates, muchos status updates.
  • Todos somos un poquito garcas.
  • Cagar y no tirar la cadena, una tendencia en boga en el ambiente corporativo de Manhattan.
  • “I can only take boring texting if it will end iin… sooooo… when do we hang? or…. sooo… wanna fuck me?” – Anónimo.


MAYO

  • ¿Y para cuándo el día del desempleado?
  • Después de casi 20 años de búsqueda sin éxito, así de la nada, un día vino Gonzalo y encontró mi Cili-Bol en el garage de casa. Y ya lo armé. Tanto lío para eso.
  • Ladies and gentlemen, the next L train is now arriving on the (opposite way of where I’m going, always)-bound track. Please stand away from the platform edge.
  • Los reportes de la OMS son la mejor prueba de que la gripe porcina es una broma. Organización Mundial de la Sanata!!!
  • El Pro Evolution Soccer es el opio de mi casa. Falopa pura.
  • Las matinales ganas de hacer pis y la también matinal falta de ganas de levantarse de la cama, una combinación verdaderamente lamentable, un error que la naturaleza arregló con un parche pedorro llamado retención de esfínteres.
  • A toda la gente que me pregunta cuántas veces al día pienso cambiar mi status. Respondo: las veces que se me cante el orto.
  • Usando un libro del Che Guevara de mouse pad para hacer los trabajos para Microsoft. Eso sí que es revolucionario, man.
  • Viajar y tener cable me sirvió para darme cuenta de que la televisión es una mierda en todo el mundo, no importa cuán groso o pedorro sea el país.
  • Una de las cosas que me dijeron ni bien me mudé a Nueva York: “Aquí llueve poco y nunca muy fuerte”. Recuerdos que me vienen a la memoria mientras miro por la ventana los soretes de punta que desde hace una semana empapan la ciudad.
  • hizo el test “¿Cuál de todos los test de mierda que hay en facebook odiás más, porque te llenan el feed de pelotudeces que encima de que no te importan nada son largas y pelotudas?”, y el resultado fue: TODOS, LA PUTA QUE LOS PARIOOOOO!!!!!!!!!!
  • ¿Qué es peor? ¿Que se te pegue el jingle de una publicidad y te encuentres silbándolo, o que se te pegue una canción de Jordi, el hijo de Dyango, por ejemplo?
  • Vivo en “el barrio más guay de Brooklyn”, según el diario El País.
  • A veces extraño mis épocas de heladero.
  • Me esfuerzo todos los días en no ser un boludo.
  • Nunca pensé que iba a poner esto, pero me estoy por ir a comer brunch a Manhattan. Vale gastarme.
  • Qué bueno que está vivir en una ciudad que no te parece una mierda.
  • no hay Juan sin jua.
  • Es ridículo que comer ensalada me haga sentir mejor ser humano.
  • Ahora los raperos tocan con banda en vivo y los rockeros tocan con maquinitas y como mucho una guitarra y/o teclado. ¿Qué pasa?
  • Fresco, transparente y liviano, como el Cazalis Leger.
  • La verdad es que no soy mucho de nada.
  • Mi vida no sale por facebook.
  • Cambiamos un gobierno al que FOX News le chupaba el culo y le hacía de publicista y abogado por un gobierno al que le chupan el culo y le hacen de publicistas y abogados el resto de los canales de noticias. OK.
  • Miami puede ser una ciudad tan pedorra que no me extrañaría que Collins Ave. en Miami Beach sea en honor a María Antonieta Collins.
  • No entiendo la popularidad del brócoli como no entiendo la popularidad de Ricardo Arjona.
  • me considero un tipo bastante asqueroso.
  • Desconfío de los hombres que me llaman “Juancito”.
  • I really do feel sorry for my friends who don’t listen to Refused.
  • Me voy a dar el gusto de decirlo ahora y no dentro de cinco años: esta es una linda época de mi vida.
  • ¡Qué tanto mejor suenan los Rolling Stones en vinilo!
  • Quedarse dormido de día y despertarse de noche. Apesta.
  • Me pasa muy seguido que miro hacia atrás y no entiendo cómo pude ser TAN pelotudo. ¿Es muy grave eso?
  • Ah bue, los Jonas Brothers tocaron en River. Buenísimo, che.
  • Si hay algo que no me banco es la gente trucha, man.
  • Quise decir: entre gitanos no nos vamo’ a leer las manos.
  • ¿Qué aporta la carta del editor en una revista, más allá de un despliegue verborrágico de autofelación?
  • Asquerosidades de la Real Academia Española: gargajo: flema casi coagulada que se expele de la garganta.
  • Conversaciones con Emiliano: “Che… ¿Te acordás cuando fuimos al recital de los Fabulosos Cadillacs, ahí en Club One en Miami Beach, como en el 94? Que Villancico estaba re gordo…”.
  • “Nobody wants to read every boring detail of your life!” – Wait, I should put that on my status. Qué genial.
  • Descubro, con gusto, que la palabra “pedorro, rra” está aceptada por la Real Academia. Pedorro, rra: 1. Que echa pedos repetidos. 2. Dicho de una persona: tonta, ridícula o presuntuosa. 3. Prostituta.
  • La más genial de las definiciones de la Real Academia: diarrea: Síntoma o fenómeno morboso que consiste en evacuaciones de vientre líquidas y frecuentes.
  • Premios Juventud: Nominados, Vicente Fernández, Maná, Thalía, Alejandra Guzmán… Ayayay, esta juventud es tremenda!
  • After not experiencing Miami rain for six months and now driving in it, I can truly say: THIS SHIT BLOWS.
  • Mario Baracus vende hornitos para cocinar por infomercial. Reflexionemos.
  • ¿Existe una mujer que no sea problemática? Estoy 99% seguro de que es una pregunta muy pelotuda.
  • Nopalina, sudor y lágrimas.
  • mi status me pidió el día libre así que hoy no voy a poner nada.


JUNIO

  • Window seat. Need pillow. Hate flying. Must sleep.
  • Para mí la plenitud no existe.
  • El momento más groso de mi día es ahora, mientras espero con ansias el lomo saltado que acabo de pedir al restaurante peruano de la vuelta (no fui capaz siquiera de ir a buscarlo yo) y miro The Office. Basta de trabajar en casa, en serio.
  • Hipster douchebags: way worse than hipsters or douchebags alone.
  • le haría chanchadas a Alicia Keys.
  • Una parte de mí aprendió a detestar a las minas lindas que nunca jamás se pondrían una tanga y posarían en cuatro para Maxim. Es como que pienso: “Forras”.
  • Lamentablemente, las mejores historias son las que no se le pueden contar a todo el mundo.
  • Un día productivo, descubrí hoy, es salir, comer, tirarse panza arriba en un parque una buena parte de la tarde, levantarse, ir a tomar un helado, tirarse panza arriba en otro parque el resto de la tarde, sentarse en un umbral a mirar gente pasar, cenar, volver a casa y echarse una buena cagada. Hoy tuve un día productivo.
  • Al final del día, la edad no importa. Se puede ser igual de pelotudo a los 15 que a los 35.
  • Lo malo de entusiasmarse es que tarde o temprano te vas a desentusiasmar. Qué choto, ¿no?
  • Me invitaron a unirme a la causa “No a la masacre de delfines en las Islas Feroe”. Andáte a la mierda, facebook!!!
  • Commercials with animals and commercials with people writing some shit on a board or in the air with a sharpie. There’s a lot of them.
  • Relator argentino en lo que entiendo es la televisión ecuatoriana: “Me la complicó hoy el técnico de Ecuador, puso a dos jugadores blancos nada más. Desde acá arriba son todos iguales”.
  • Ecuador 2 – Selección de Soretes 0
  • Soy argentino y soy de River. O sea: no quiero mirar más fútbol. Chau. Mierda.
  • Tuve un flashback singular cuando leí las palabras “el Stuka Rakuda del Barón Hans Fritz”.
  • yo simplemente voy por ahí, a ver qué encuentro.
  • Cuando te sientas intimidado por una persona, imaginátela masturbándose.
  • Un status sobre otros status: A José Carlos le urge; Kayac Man toca hoy en Churchills; Felipe dice que le gustaría tener un catamarán; Memo tiene la mano chueca; Dani está entre los Ramones y Glasseater, y así…
  • So Apple puts out a new iPhone that records video and I’m supposed to say WOW??????? Eat me!!!!!!
  • “Diarrhea, constipation, gas bloating. That’s me!” Worst TV commercial quote ever.
  • Según la Real Academia Española, un suculento guiso de carne y, digamos, el olor de mi sobaco sudoroso, se pueden describir o directamente llamar de la misma manera gracias a la palabra vaho. O sea, vaho: 1. m. Vapor que despiden los cuerpos en determinadas condiciones. 2. m. Nic. Guiso de carne que se prepara al vapor con verduras y otros ingredientes. 3. m. pl. Método curativo que consiste en respirar vahos con alguna sustancia balsámica.
  • Bonus: si buscás la palabra garca, no aparece (obvio), pero como opción te tira jarca, que significa harca. La RAE es muy humorística.
  • “vomito mocos”, me expresó alguien hace un rato.
  • Una de las cosas que más detesto de mí mismo es mi falta de capacidad de síntesis. Perfectamente demostrada en este status, por cierto.
  • Cinco amigos míos se hicieron fans de Starbucks en facebook. Digo: ¿De verdad?
  • I want to punch that dude Shia LaBeouf in the face. I dunno, that face attached to that name is just asking to get decked in the mouth. Cara de forrito y nombre de puta!
  • Un gran insulto olvidado que usaba mucho en la infancia: “guasquero”.

December 31, 2009

Feliz año viejo


Pasé la última noche del año (la última antes de hacer lo que todo el mundo el 31) cenando con mi hermano, mis primas y sus novios en una velada repleta de buenas historias y carcajadas a rolete. Carola habló del pico que le dio su flamante y por momentos sospechosamente peligrosa suegra; Adri contó los trajines que pasó en los últimos días lidiando con el albañil paraguayo que le está pintando el departamento, que se llama igual que su novio y que le dice, entre otras cosas, que es una mina jodida, y del mensaje de texto que le mandó al primero pensando que era el segundo, diciéndole que el primero era medio bruto y no prestaba atención cuando le hablaban. Yo reviví la mañana aquella en la que regresé trasnochado al hotel de Villa Gesell donde nos estábamos quedando y me metí en la habitación equivocada, directamente dos pisos más abajo de la nuestra, me puse en calzoncillos y me acosté a dormir como si nada. También nos ocupamos de sacarle el cuero a seres que merodean la órbita familiar. Después pelamos una guitarra, coreamos canciones como para ganarnos el odio de todos los vecinos de mi prima y nos fuimos a casa felices, con la panza llena de pizza, chizitos gigantes y brownie con helado. Todo más que muy bien.

Entonces volví a casa y me encontré sentado en el trono –rincón de reflexión e inspiración por excelencia– en la última noche del 2009, haciendo un review mental de las cosas que me pasaron este año. No tenía la intención de hacer un resumen con highlights de mi año, pero supongo que los repasos de los años son eso: resúmenes con highlights. Esto es un poco de eso. Whatever.

Si lo tengo que resumir en tres palabras, digo: Feliz año viejo.

Fue un año en el que disfruté plenamente de haberme mudado a una ciudad que por primera vez en mi vida elegí yo, a la que llegué porque quise y no por haber llegado arrastrado por las decisiones de otros. Tardé 32 años en mudarme a otro lado por elección propia. Tarde, sí, pero no tanto, descubrí.

Nueva York es, como le dije a mucha gente acá en Buenos Aires, todo lo que uno ve en las películas o por televisión, lo que escucha o lee por ahí, multiplicado por un millón. Cada día es una novedad, 24 horas de cosas inesperadas sin falta. Nunca terminás de descubrirla. Recorrí cualquier cantidad de bares, vi unos cuantos recitales gratis, me topé con Sabina en la calle y bailé con Jude Law y Sienna Miller como para cumplir con la cuota cholula de una ciudad que también tiene eso.

Como este año me volví adicto a facebook (sin quererlo, realmente), me la pasé actualizando mi status a la vez que me ganaba el desprecio de la gente que me tenía en su lista de amigos. En el trabajo aprendí un montón de cosas nuevas y me desilusioné con otras tantas, pero fue en pleno día laboral que me topé con el mejor titular noticioso del año: “Elvis Crespo detenido por masturbarse en un avión”. Lo dije en su momento y lo repito acá: hubiera pagado por ser el editor que se dio el lujo de escribir ese titular, siendo ese titular 100% real.

A mediados de año vi la mejor película del año, que es The Hangover y que no va a ganar ningún Oscar.

Pensé en los amigos que dejé en Miami y en los amigos nuevos que hice en NY. Pensé en la cantidad inagotable de visitantes que recibí a lo largo del año, muchos más de los que se dignaron a pasar por Miami en más de una década y media. Cuando te mudás a una ciudad realmente grosa de repente todos son más amigos tuyos. Pensé en todas las mujeres que conocí y terminé, como tantas otras veces, desembocando en el pensamiento de una en particular. Pensé en mi familia y en el cagazo más profundo que sentí a mediados de año –también por primera vez– al ver que podía perder a mi viejo y ni siquiera poder estar ahí, a su lado. Pensé en mi incansable mamá (que hace maravillas como llamarme “huevón desatinado” y hasta el día de hoy llenarme de consejos caseros como ponerle enjuague a la ropa para que al secarse al aire libre no quede dura, lo cual ya es por demás formidable) poniéndose los pantalones, haciéndose cargo de la situación y salvándolo; en el mar de gente –amigos, conocidos y hasta extraños, al menos para mí– que largaron todo lo que estaban haciendo en ese mismo instante para acercarse al hospital a poner el hombro, a rezar, a cuidarnos a los Rótulo. Y me acordé con alegría de cómo todas esas personas terminaron tirando la casa por la ventana cuando festejamos los 60 años de mi viejo en noviembre.

Me acordé de principio de año, cuando nos mudamos con Alfonso al departamento de Withers St. Me acordé del pobre gallego hecho mierda dos o tres días después, con algún virus que lo dejó sentado en el inodoro con una diarrea huracanada y las manos duras y entumecidas diciendo a media voz “llama una ambulancia, por favor”. De la cuenta de 1400 dólares por la ambulancia que llegó unos días después (la cuenta, la ambulancia tardó sólo unos minutos). O la vez que llegué a casa a cualquier hora de la madrugada dispuesto a guardar el mayor de los silencios para no despertarlo y lo encontré en calzoncillos y con mi gorra puesta, cocinando quién sabe qué cosa para comer al día siguiente. Repasé los partidos en equipo que jugamos al Pro Evolution Soccer y el gallego quedándose dormido a los 25 del primer tiempo, cosa que me hizo pensar que ese xbox algún día podría terminar en mi cuarto sin que a él le importara demasiado (así fue). Una vez, en nuestra noche más gloriosa de todo el 2009, quizás, salimos un jueves como a las 10 de la noche “a pasar a saludar” a una amiga mía que trabajaba de bartender en un bar del barrio. Era ir a decirle hola, tomar una cervecita de gentileza y volver a casa, porque llovía y todo eso. Por idas y vueltas que sólo se pueden explicar con un “no sé, empezamos a tomar y no sé” terminamos volviendo a casa a las tres y media de la mañana, pateando cosas por la calle y gritando cánticos futboleros dignos de cualquier borracho al que uno no dudaría en pegarle una merecida trompada en la cara para que se calle.

Claro que también recordé mi media hamburguesa y mi cepillo de dientes arrojados intencionalmente a la basura por el mismo gallego, y en las ganas de mandarlo de vuelta a Mallorca de una patada en el culo que sentí en esos momentos, opción que dejé de considerar poco tiempo después cuando, como buenos amigos, hablamos de las cosas y chau, porque pelearse por una hamburguesa es una pelotudez, aunque la hayas pagado 13 dólares. Además, al cerrar el año trayéndome desde el Upper East Side hasta el aeropuerto JFK mis pasaportes, que había dejado olvidados en su auto meses atrás y no percatándome de esto sino hasta apenas un par de horas antes de mi vuelo, el gaita se ganó la medalla de amigo de fierro, que le permite tirarme a la basura todos los cepillos de dientes que me compre hasta el 2014. Cuando se puso de novio allá por agosto, como a los tres días de eso pensé: OK, en cualquier momento se muda con la novia. Igual, si conocés al gallego un poco no tenés que ser Einstein para darte cuenta de que cuando cae por una mina, cae con una locura que en cualquier momento lo hace mudarse con ella. Creo que lo voy a extrañar más de lo que me puedo imaginar en estos momentos.

Algunos domingos Brooklyneanos del 2009 no serán olvidados, particularmente los que se parecieron total o parcialmente al domingo que inició el ritual, y que quedó resumido en mi status de facebook allá por el mes de junio: ”Un día productivo, descubrí hoy, es salir, comer, tirarse panza arriba en un parque una buena parte de la tarde, levantarse, ir a tomar un helado, tirarse panza arriba en otro parque el resto de la tarde, sentarse en un umbral a mirar gente pasar, cenar, volver a casa y echarse una buena cagada. Hoy tuve un día productivo”.

También pensé en la alegría que se dio y nos dio mi hermano al recibirse, finalmente, cerca del final de 2009. Él y yo sabemos muy bien que fue una lucha larga, mucho pero mucho más larga que este último año y medio que se pasó calladito e internado en su propia burbuja académica, haciendo números y cálculos en un paso a paso a veces desesperante, muy a lo Mostaza Merlo, para alcanzar de una vez por todas el objetivo. Fueron muchas idas y vueltas, sí, pero tuvieron su justa razón, supe darme cuenta, porque JP nunca cesó en su búsqueda. No iba a parar hasta encontrar algo que realmente lo apasionara. Y lo encontró. Él no lo sabe –se va a enterar si lee esto–, pero desde hace algunos años me admiro de su falta de prejuicios para probar cosas nuevas, por ahí porque yo soy un tipo que, en cuanto encuentra un lugar donde se siente cómodo, ahí se planta. En fin, salute por el licenciado.

Desde muy temprano pude tener claro que en diciembre iba a estar en Buenos Aires. Tenía el año planeado: laburar en Nueva York y disfrutarla a tiempo completo y, en diciembre, rajar. Esto a costa de quedarme sin laburo a fin de año, sí, pero al menos todo salió tal y como estaba planeado. El año pasado, cuando empecé a trabajar en Microsoft el mismo día que cumplía 32, dije: este año me regalo un trabajo nuevo en una ciudad en la que tuve ganas de vivir desde que la pisé por primera vez a los 16 años, y en un año, cuando se acabe mi contrato, me regalo unas buenas vacaciones. Así mismo.

¿Cómo voy a empezar el 2010? Buscando roommate y buscando trabajo en una ciudad con alquileres espantosamente altos. Jodido un poco. Pero sabiendo que, contrario a lo que pudieron reflejar mis quejosos status de facebook, en el 2009 fui asquerosamente feliz en un lugar increíble. Y esa es la más certera patada en el culo para mantenerme motivado en el 2010. Así que, efectivamente, feliz año.

July 8, 2009

El smartphone bobo

Picture 1A Apple le va demasiado bien. Hay que tener demasiado hipnotizada a la gente para sacar una propaganda televisiva tan ridícula como la del nuevo iPhone 3G S y que nadie se te cague de risa en la cara. Y que, por el contrario, todos hagan GUAAAUUU y vayan corriendo a comprar tu bosta vieja reempaquetada y emparchada con pitucones informáticos, deshaciéndose, en el proceso, de sus perfectamente funcionales teléfonos (ahora) viejos.

“El nuevo iPhone 3G S, de Apple, tiene cámara… y… (CHAN) sí, graba video”.

¡Es casi una parodia de sí mismo! Así, tal cual, puede salir en un sketch de MadTV y probablemente no sería tan gracioso.

Imagináte a Blackberry jactándose en algún comercial de que su nuevo aparatito toma video. O a LG, o a Samsung, o a Nokia.

No entiendo: pagás una fortuna para sacar al aire un comercial de 30 segundos en el que, claro, tenés que hablar de lo más groso y atractivo de tu nuevo producto… y eso es… ¿que graba video?

Video grababa mi teléfono viejo, un ladrillito de LG que saqué en el 2006, antes de que saliera el primer iPhone. Y tantos otros mucho antes de eso. Video grababan ya otros iPhones anteriores a este, con algún “toqueteo” pirata de por medio. ¡No pueden ser tan caraduras y la gente tan imbécil! Apple se posicionó como la compañía del “no bullshit”, que te da lo que querés y como lo querés: lindo, práctico, fácil de usar, y tratándote como a una persona, sin tomarte por un boludo. Tanto así, que ahora se pueden dar el lujo de tomar a toda la gente por boluda y la gente va y hace el papel a la perfección. Es una estrategia genial: idiotizálos, y después tratálos como idiotas.

Ya sé: el año que viene Apple saca el nuevo iPhone con “cámara con flash” y conmociona al mundo una vez más.

 Estaría bueno que un día saquen un iPhone que haga llamadas que no se corten en plena charla, que tenga una duración de batería acorde con la cantidad de chucherías disponibles (y útiles, por cierto) que te hacen recurrir al teléfono cada dos por tres (y quedándote sin batería en ocho o nueve horas, a menos que bajes el brillo de la pantalla y fuerces la vista como un pelotudo, sobre todo si hay sol), y que con toda su avanzada tecnología logre hacer cosas tan elementales como poder mandar una puta foto de teléfono a teléfono sin tener que recurrir a un email. Eso y tantas cosas más que sí vendría bien que arreglen. Porque así de inteligente como es, el iPhone es bastante bobo.

Eso sí que sería un eslógan honesto: “El nuevo iPhone, el smartphone más pelotudo”.

July 6, 2009

Cosas de putas

port-00057-NB“Lo mejor que le puede pasar a un cruasán” no fue un libro que me haya partido la cabeza, pero pasajes como este que publico a continuación hicieron que me resultara extremadamente entretenido de leer. Me lo compró mi viejo en el aeropuerto de Barcelona en 2006, mientras mirábamos boludeces para matar las cuatro horas de retraso que tenía nuestro vuelo. Linda prosa la de este señor Pablo Tusset, sobre todo en este encuentro con una puta que tiene el trasnochado protagonista de la historia a eso de las 6 AM.

                                                                      ……………………

 Me apeé ante la boquería y atravesé el mercado para permitirme el paseo entre las paradas y admirar a alguna pescadera  bien pertrechada, expuesta en su trono de hielo como una reina de los mares, entre ofrendas de limón y clavo y fragancias de marisco semoviente. Recorrí después vericuetos y callejas, más pendiente de la ligera alegría que me desperezaba la bragueta que de seguir un camino preciso, pero llegué indefectiblemente a la placeta del hotel; siempre llego sin darme mucha cuenta. Lo que vi rondando no era muy estimulante y me metí en uno de los bares en espera de que se me ofreciera algo mejor. El dueño trasteaba en las neveras detrás de la barra: un tipo calvorota, con la piel de la frente comida de soriasis. La cafetera estaba enchufada y parecía dispuesta a cumplir con sus deberes electrodomésticos. Pedí un cortado. Si alguien no conoce el puterío en esta zona, sepa que el asunto funciona justo al revés que en Amsterdam; o sea: el cliente espera tras la cristalera de algún bar, dejándose ver, y las putas van haciendo un carrusel por la plaza; cuando una te gusta, le haces una señal y entra a detallar el negocio. A estas horas se retiran las del turno de la noche y llegan las encargadas de atender al personal que ha terminado de abastecer de viandas al mercado. Siempre se encuentra algo mejor que en las saunas del Ensanche, territorio de carísimas filólogas que toman leche descremada y dicen ‘fellatio’, pero el asunto aquella mañana estaba un poco mustio, sólo había tres trotonas a la vista y ninguna de ellas de mi gusto. La más vieja de las tres debía haber superado con creces los sesenta. Insistía frente al bar haciéndome gestos. Negué repetidamente con la cabeza sin perder la expresión amable, pero no fui lo suficientemente rotundo y entró a por mí.
—Hola, guapo. ¿Quieres venirte un rato?
—Otro día.
—Venga, que te voy a chupar bien los huevos.
—Gracias, los traigo chupaos de casa…
Le dio la risa:
—¡Hombre, mira qué guasón! Nos vamos a divertir, tú y yo; venga, vamos a la habitación y me calientas un poco el bacalao.

Me recordaba vagamente a la señora Mitjans, una de las habituales de las partidas de canasta de mi Señora Madre, así que quedaba rotundamente descartada. Por supuesto hube de negar quince veces más hasta que cambió de disco. La invité a tomar algo y pidió café con leche y cruasán. Procuré desentenderme de ella para que las de la calle tuvieran claro que aún estaba libre, pero fue difícil: en cuanto terminó el cruasán insistió reforzando la oferta con caricias, esas caricias que sólo la puta experta o la mujer enamorada saben hacer, como si estuvieran deseando tocarte, palparte, sentirte. Cuesta trabajo resistirse a ese manoseo ávido; las putas lo saben y prueban suerte, te toquetean y hablan en susurros. Acabó por darse por vencida y volvió a la plaza sin renunciar a seguir haciéndome morritos por el camino. Pero ahora se había incorporado al carrusel una que tenía buen aspecto, al menos vista de lejos. Esperé a que pasara más cerca y me fijé mejor. Treinta y muchos, quizás cuarenta y pocos, mujerona, pelo corto, morena, bien de culo, tetas modestas, facciones tranquilas, seria, muy seria. La miré a los ojos. No hizo muecas, sólo entró en el bar:
—¿Qué tal?
—Hola. ¿Aún trabajas?
—Acabo de empezar. Qué quieres.
—Un polvo. Corriente y moliente.
—Cuatro mil. Si quieres habitación, aparte.
—Bueno, había pensado en redondear cinco mil contando con las mil quinientas de una habitación en la esquina: está limpio…
No se lo pensó mucho.
—Bueno, tres mil quinientas si vamos al hotel.

Entramos en el moblé separados el uno del otro por un par de pasos. Hay algo en las putas que me recuerda a los camellos: suelen actuar en público como si no tuvieran ninguna relación contigo; y es recíproco. En el mostrador un chaval con la cara llena de recuerdos de un acné pertinaz le dio a ella un llavero con el número 37 y me cobró a mí la tarifa de una hora. Ascensor. Meterse con una puta barata en el ascensor de un hotel por horas significa casi siempre que te van a magrear la bragueta para ir ganando tiempo de camino, pero esta no parecía estar por la labor, se limitó a mordisquearse un pellejo del dedo pulgar.
—¿Cómo te llamas?
—Pablo. ¿Y tú?
—Gloria.
Mierda.
La habitación era beige, creí haber estado antes en ella pero es difícil de saber porque todas se parecen. Gloria se encargó de retirar el cobertor y dejar a la vista las sábanas blancas, con los dobleces marcados, de una tranquilizadora pulcritud aparente. Se sacó un par de condones del bolsillo de los tejanos y los dejó sobre la mesilla. Después se sentó a los pies de la cama, se desnudó y fue hacia el pequeño lavamanos, desdeñando el bidé. Levantó una pierna apoyando el muslo sobre la loza y se acomodó de forma que le quedara el chocho al alcance del agua, que empezó a traerse con la mano desde el grifo. El rito de la ablución. Siempre me ha parecido un poco sórdido este momento de enjuagarse los bajos, pero esta vez había algo inesperadamente bello en aquella escena a la luz esviada de primera hora: las tetillas de pezones cónicos reflejadas en el espejo, el culo grande y lleno que rebosaba el seno del lavabo, el chap-chap del agua entrechocando con la vulva protuberante. ‘El baño de Venus’, o bien ‘Muchacha regando su flor’. Un buen óleo de aquello hubiera podido presidir una sala del Louvre, y una buena foto hubiera podido presidir un taller de reparación de coches. Me desnudé deprisa, molesto por la impetuosa erección atrapada en los pantalones, y me acerqué  a mi Venus que ahora se frotaba suavemente la entretepierna con una toalla color rosa pastel. Había dejado la azul celeste para mí, aceptando la distribución convencional de colores por sexo. La abracé por detrás y le pasé las manos bajo los brazos buscándole las tetas, que tomé como a dos pequeñas cornucopias de la abundancia. “Espera, lávate y vamos a la cama”, dijo, haciendo un gesto para desembarazarse. Me acerqué yo también al lavabo para cumplir con los ritos baptismales; puse la polla tiesa como un pepino al chorro del grifo y me sequé vagamente. El agua fría y el contacto áspero de la toalla consiguieron vencer en parte la tensión que me erguía el capullo. Ella se había echado en el lado derecho de la cama y esperaba mirándome, sin variar su expresión de absoluta seriedad. “Échate al otro lado, si no te importa”, le pedí. Ella se movió y me tendí en la cama, resoplando ya un poco por la excitación. “Déjame hacer a mí. ¿Puedo besarte?”, pregunté. “Donde quieras menos en la boca”. Empecé por el cuello, brevemente, y enseguida desemboqué en las tetas. Ahí me entretuve un rato en la delicia de gelatina, incluso más allá de cuando empecé a notar los pezones tiesos y la piel erizada alrededor de la aréolas. El rabo se me había puesto a cien otra vez. “¿Estás cómoda?” Asintió, tan seria y concentrada como siempre, observando mis paseos por su pecho con cierta curiosidad relajada. Deslicé la derecha hacia el centro de su pubis. Ella separó la pierna que apoyaba sobre la planta del pie y pude llegar con toda la longitud del dedo sobre el abultamiento húmedo y frío por el lavaje profiláctico. Poco a poco, entreteniendo aún la boca con las tetillas puntiagudas, fui presionando con el costado del índice para desplazar los labios y empecé a notar una humedad más cálida, una deliciosa tumefacción. Elegí al azar uno de los condones de la mesilla, me lo puse con las consabidas dificultades (sólo superables si uno no hace ni puto caso de las recomendaciones del fabricante), y empecé el movimiento de montar encima de ella, que se dispuso para alojarme. Noté los latidos de mi corazón en la base del cipote y procuré no hacerlo aterrizar directamente en la abertura de su entrepierna, sino que me alcé un poco para depositar los huevos en el nido y disfrutar un poco más de la sensación de estar simplemente así, entre sus piernas abiertas. En momentos como este me dan siempre ganas de declarar mi amor incondicional, pero me reprimo y beso todo lo que encuentran mis labios, todo menos la boca, una boca de puta que no quiere ser besada por cualquiera y que en cambio se habrá comido cinco pollas antes de acabar la jornada. Cosas de putas. Cuando no pude más y decidí concederme el premio prometido le separé un poco más el muslo con la mano y me moví presionando con la punta del nabo, sin guía, hasta notar que acertaba. Empujé un poco y sentí ese atravesar cortinas de seda; un poco más; más aún hasta hundir la longitud completa de mi pequeño representante en la tierra, y una vez encajado me acomodé mejor sobre los codos procurando dejarla respirar bajo mis ciento veinte kilos. Ahí me hubiera quedado para siempre; pero no era posible quedarse para siempre, así que hubo que empezar a entrar y salir repetidamente para hacerse a la cuenta de que uno había pasado allí adentro mucho tiempo. La chica me dejó hacer sin molestarse en montar efectos especiales: sólo se le oía soltar el aliento brevemente contenido a cada uno de mis envites, lentos pero de presión creciente, que la obligaban a tensar la musculatura para resistir la compresión a la que la sometía sujetándola por los hombros. Cuando noté la inminencia del orgasmo la solté, apoyé las manos en lugar de los codos para no hacerle daño en los últimos empujones, y me corrí largamente, con ese mujido de Wookie que me sale cuando me voy a gusto. Después vino esa sensación de cosa blanda y húmeda que volvió a convertir mi polla en lo que suele ser, más ridícula si cabe bajo ese impermeable rematado en un depósito de pringue blanquecino.

Esperé boca arriba a estabilizar mi respiración y en cuanto pude le pregunté si le importaba quedarse cinco minutos en la cama, el tiempo de fumar un cigarro. Dijo que bueno y me pidió tabaco rubio. Busqué en el pantalón el paquete de Fortuna, le alcancé uno y le di fuego. Yo encendí un Ducados y volví a tenderme en la cama.
—¿Te has quedao bien? —preguntó.
—Como un rey. Pero si esperamos un rato repetiría.
—Si tienes tres mil quinientas pelas más…
—Mujer: ¿otras tres mil? Ya que estamos aquí te sale a cuenta hacerme mejor precio y repetir. Mejor que salir a la calle a por otro cliente.
Se quedó un momento mirando al techo y dando una calada al Fortuna:
—Bueno, te lo dejo en dos mil quinientas.
—Dos mil es todo lo que me queda. Y tendría que coger un taxi de vuelta a casa.
—Pues si quieres te pones un condón y te hago una mamada por mil pelas…
—No me gusta que me mamen nada.
—¿Ah, no? Pues es raro…
—Sí, debo ser un poco pervertido. Venga: ¿hace otro polvo por mil pelas?
—Ni hablar: dos mil. Puedes volver en metro. Si no tienes te dejo suelto para el billete.
—Hace años que no voy en metro, me da mal rollo.
—Oye, no abuses… No me caes del todo mal para lo que corre por ahí, pero no soy una hermanita de la caridad, ¿sabes? Antes ya te he rebajado quinientas pelas, y ahora te he vuelto a rebajar mil quinientas.
Bah, qué más daba: un viaje en metro puede no estar tan mal si uno viaja bien follao. Acepté el segundo por dos mil. Acabamos el cigarro, la abracé, me abrazó, apoyó la mejilla sobre mi pecho, nos refrotamos un rato el uno contra el otro y repetimos casi igual que antes, aunque ahora más tranquilos, liberada gran parte de mi urgencia eyaculatoria. Después fumamos otro cigarro. Habría pasado poco más de media hora, quedaba tiempo para entregarse tranquilamente a las abluciones post coitum. Ella usó esta vez el bidé y se enjabonó el perineo, desde el pubis hasta el final de la regatera del culo, de espaldas a mí. Tuve que encender otro cigarro y dejar de mirar para no ponerme otra vez cachondo. Después, mientras ella se vestía, volví a pasarme un agua en el lavamanos. Esperó a que terminara, le pagué —me di cuenta entonces de que no me lo había exigido por adelantado, como es habitual— y salimos juntos.
Nos despedimos en la puerta del hotel.
—Bueno, si algún otro día vuelves, ya sabes: Gloria. Pregunta por mí, suelo estar por aquí a estas horas.
—Lástima que hoy me pillas sin pasta… Volveremos a vernos —le dije, aun a sabiendas de que jamás volvería a buscarla, incluso que indefectiblemente la evitaría en una próxima ocasión. No debe uno follar dos veces con la misma mujer: la libido se fija con una facilidad pasmosa.